Empecé a solfear con 8 años. Desde aquel momento, la clave de sol dejó de ser un garabato y "dos por cuatro" era algo más que 8.
Para muchos de vosotros, tanto el título del blog como el de este post os resultarán familiares. Para aquel que no le haya encontrado ningún significado, deciros que el método con el que aprendí(mos) música fue escrito en 1846 por el musicólogo navarro Hilarión Eslava.
Al abrir la tapa azul, la primera definición que uno se encontraba (y que era de obligado aprendizaje) era el significado que tenía la música para aquel hombre del siglo XIX. Ese es el título del post.
El nombre del blog, se debe al número de la lección que marcaba un antes y un después, que podía convertirte en músico o hacerte arrojar la toalla. Las corcheas, (estudiadas desde unas lecciones atrás) y las síncopas de aquella lección, hacían que los tics de Pilot negro al lado de cada pentagrama tuvieran un valor especial.
El objetivo principal, de este primer post, no era otro que el de rendir un pequeño homenaje a quien me enseñó las nociones que tengo de música y me transmitió su entusiasmo por este arte. Aunque ya no esté entre nosotros, el timbre de un tenor ejecutando el solo de Nerva o El cerezo rosa siempre estará aquí.
Dicho esto, comenzamos.
Kike
Música es el arte del bien combinar los sonidos con el tiempo
0 comentariosPublicado por Kike en 11:03
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
Diseño e iconos por N.Design Studio | A Blogger por Blog and Web